miércoles, 23 de septiembre de 2009

El nuevo dolor

A veces no siento nada, a veces no lo puedo evitar, a veces solo hay eso... autismo y muerte. Creo que el capitán fue el primero en verlo, nunca una alucinación fue tan real, aun no se ha ido, y ya no se si esto es la realidad, se le parece tanto...

Existencia insípida, el mundo exterior, lo que te rodea, trabaja a otro ritmo, no puedo seguirlo, trata de arrastrarme, de engullirme en su enorme espacio punzante. Yo no era así antes de comenzar el viaje, o eso creo.

En siete años todo parece olvidarse, el mundo no era así, ¿quién ha creado esta maldita alucinación?, se que la vida no es un patio de escuela, lo es durante un instante, luego se convierte en un duelo a muerte con alguien que aprecias de verdad pero que al mismo tiempo te ha hecho una putada imperdonable, robarte la inocencia, un duelo en el que sabes desde el principio que serás derrotado.

Pero aquí y ahora esto no es así, el aire que respiro es otro, mi vida es la misma pero en colores mate, hay un abismo entre yo y el exterior, todo me llega lejano, vivo la misma escena varias veces y luego aparezco casi al final de la película, un deja vu en forma de circulo del que no se como escapar.

Cada vez me cuesta mas recordar, cuando aterrizamos aquí todo parecía pacifico y armónico, un desierto verdoso muy similar a los de nuestro planeta, un desierto en el que no hacía calor, el clima era perfecto. He oído hablar en muchas ocasiones de las propiedades visionarias y alucinógenas del desierto, pero nunca pude imaginarme esto.

Lo vi claramente en el rostro del capitán... Y ahora esta cárcel infinita esta incinerando mi vida, cada día que pasa siento la locura en mis huesos, empiezo a descubrir la gran verdad que ellos conocen, estoy tan cansado que no puedo dormir, siento mareos que me hacen perder el equilibrio. Es como si hubiese vuelto a mi vida tal y como la deje antes del viaje, solo que ahora no soy parte de ella, la veo desde la lejanía, solo en una sala oscura, como quien observa una película que le resulta completamente ajena, y encima el montaje carece de sentido. Un autista que cree que el mundo se ha convertido en un ser psicótico.

¿Cómo empezó todo? no lo se, puedo sentirlo pero no recordarlo, siete hombres convertidos en otros tantos, una lluvia ácida, gritos e imágenes deformadas, opresión interior, llantos, muecas extrañas, confusión.... Todo fue progresivo, no empezó de pronto, casi ni nos dimos cuenta, de algún modo el desierto cobro vida, ojos en blanco, vejaciones, pequeñas chispas de luz en la percepción.... y ahora, en muchas ocasiones, no siento nada.

No consigo dormirme, cada noche me cuesta más, ya he perdido la esperanza de encontrarme con alguien de mi tripulación. Quiero que todo esto acabe y ahora mismo solo veo una opción, no aguanto el juego que quieren que juegue, voy a darles la espalda, a alejarme cada vez mas, introspección, universo interior, ninguna realidad, solo la mía, ningún dolor más, solo el mío, el que enseña, el que todos sentimos cuando el cielo anaranjado del desierto se abrió en una brecha y nos miro cara a cara. No se que o quien me envió aquí de nuevo, esto es mío pero no lo reconozco. Quizá mañana ya no este aquí, quizá mañana consiga sentir el nuevo dolor.



Ilustración y texto de Moisés Rocamora

2 comentarios:

  1. El mar, el desierto, una celda... todo calabozo nos deja a solas con nuestros fantasmas y demonios, con esa persona que amamos y odiamos, con nosotros mismos, quienes somos el veneno que nos deja inmersos en el mundo que ya no es el de los otros.


    Grunge Is Not Dead!

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  2. un nuevo dolor.... pero este dolor es el peor porque carece de dolor... Wow! tengo la imagen en mi cabeza para un cortometraje....!! gracias por comentar en mi blog! pensé que ya nadie lo veía, jajaja!

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